viernes, 4 de noviembre de 2011

La primera práctica

Esta es la primera práctica. Escribe un pequeño comentario al planteamiento siguiente:
"El  libro de texto debería de situarse en el  final del proceso de aprendizaje, como resultado del mismo y no al comienzo".

9 comentarios:

  1. Así debe ser, si lo que se pretende es alcanzar aprendizajes significativos.

    ResponderEliminar
  2. Casi no puede con los libros, tiene que llevar un poco menos de peso.¡Esa espalda!

    ResponderEliminar
  3. Para ello, habría que contar con suficiente recursos informáticos.

    ResponderEliminar
  4. No está nada mal la idea, pero,antes, hay que meterse un buen curro digital

    ResponderEliminar
  5. Podría resultar muy interesante.

    ResponderEliminar
  6. Si pretendemos que nuestro alumnado sea el protagonista de su aprendizaje, investigando, creando, practicando, descubriendo,... desarrollando competencias básicas para enfrentarse a nuevas situaciones de forma autónoma, la manera adecuada de enfrentarse a ello sería dejando los libros para el final.

    ResponderEliminar
  7. El libro de texto sólo a modo de orientación, pero nunca como único soporte

    ResponderEliminar
  8. Hay libros para todo, afortunadamente. Si se refiere al Quijote no tengo ninguna duda de esa afirmación. Pero también existen cómics, libros de aventuras, cuentos... que pueden formar parte del proceso de aprendizaje desde el primer día.

    ResponderEliminar
  9. Los libros de textos son una selección de contenidos hecha por personas y una enumeración de ejercicios. Dan el contenido cerrado y como cierto e indiscutible (a pesar de los muchos errores que contienen). Como mucho deberían de ser elementos de consulta y tener variedad de editoriales para poder contrastar, pero claro... desde este punto de vista ¿para qué? A lo mejor hay libros temáticos de variada dificultad donde se puede uno informar, y también puedo hacer experimentos, o ir probando a ver qué funciona mejor, o recurrir a l aprensa, o .... El problema es que hasta el currículo está muy cargado y es muy cerrado. Al final si el libro de texto me dice lo que tengo que hacer y no me salgo del guión, yo como docente he cumplido y nadie me puede toser. ¿Por qué seguimos utilizándolos? ¿Comodidad, falta de reflexión, falta de autonomía, irresponsabilidad...?
    Es un gasto inútil y exagerado. Con 100 €/año de cada niño/a formábamos una biblioteca en el aula impresionante.

    ResponderEliminar

Escribe aquí tu comentario